Amigos

EN LA PRESENTACIÓN DE LA OBRA TEATRAL GENOVEVA DE BRABANTE EN GUALACEO

Author: Teodoro Albornoz /

Señor Jefe Político, Señor Presidente del M. Ilustre Municipio de Gualaceo, Señor Vicario Foráneo del Cantón, Señoras, Señores:

Tiene Gualaceo, como heraldos de su hermosura, bandadas de alondras simbolizadoras del alma que lo anima; i tiene también, para séquito de sus glorias, apiñamientos de corazones que a él se rinden ante las magníficas artes que sabe ejercer para atractivo de todo cuanto signifique dulcedumbre i hospitalidad.

Sistema arterial que lo fortifica es la ingénita predisposición a la querencia honda, bien arraigada, que si entrelaza vidas para el amor o la amistad es para que esa unión, sin réditos a cobrar, se prolongue hasta los valles en que lucen albas de eternidad.

Guarda con esmero todos los abolengos raciales. Su bondad se hace hidalguía cuando es preciso compartir el feudo o la modesta parcela con el desconocido o el amigo que llega. Aquí no existen forasteros; solo hay hermanos jesucristinos que nunca hemos llamado en vano, con el recio aldabón de los mendicantes de afecto, a las puertas de este amplio albergue de sinceridad.

Únicamente de esta manera me explico la gentil cortesía de habérseme solicitado, por parte de los distinguidos miembros del Centro que ostenta como blasón el nombre mismo de esta tierra generosa, el que el guiñapo de mi palabra sirva como de telón inicial que se descorra ante tan respetable auditorio.

Mas debo acatar tal mandato, porque si mi espíritu lo siento en Gualaceo donde debe revolar a la corta altura que le fue concedida, igual a esas mariposas que golpean con débiles alas el cristal de los fanales pidiendo entrada para saciar la sed, el hambre de luz que les tortura i allí las atrae.

*
* *

Este pueblo de corazón columbino, también siente ímpetus de león cuando el imperativo de las nobles rebeldías viene a llamarlo, urgiéndole a interrumpir el ritmo cadencioso de su habitual canción de trabajo.

En Gualaceo floreció, magnífica, la rosa milagrera del heroísmo. Alerta a todos los dictados de la altivez, a todos los despertares de la arrogancia justificada, impone respeto cada vez que ello es necesario, acallando, entonces, las querellas de pasión i los himnos del esfuerzo para poner su voz en el estruendo de los arcabuces y los cañones, los tambores i los clarines, que hablan de lucha i presagian la victoria.
En las gestas libertarias, colócase en línea de prototipos; baste decir que de los 791 azuayos que combaten en Pichincha, la tercera parte -250- son del Cantón Gualaceo, i, de ellos, 100 los salidos del centro mismo de esta población.

Su espíritu creyente le empuja a la insurrección de Delegsol en 1823; su anhelo de equidad le obliga en 1827 al gran amotinamiento de Legsol, Soransol i Zhio, donde los habitantes de esos lugares no permiten que se les extorsione y ponen en fuga a quienes creen que la casaca del soldado se hizo solo para esconder pechos chorreando en el cebo de la ira o el abuso. Pero, acaso, en ninguna ocasión esplende con mas nitidez el patriotismo Gulacence que en la célebre campaña internacional que culminó en las llanuras de Tarqui i el Portete; en esa jornada, varios centenares de voluntarios de Gualaceo brindaron , sin escatimarlo, su contingente de sangre i bizarría, a punto tal que el Prefecto del Azuay, al detallar quienes se sacrificaron i mayormente contribuyeron al triunfo, no puede ser menos que señalar en puesto destacado al Comandante Don Manuel de Dávila, que, en esos días de 1829, desempeña el cargo de Jefe Político de Gualaceo.

Así, ayer; así, hoy: los de Gualaceo no temen la lid, cuando ella trae honra i provecho que dignifica.

Horas son estas en que la Patria necesita de tranquilidad para su resurgimiento; mas no por eso se ha de imaginar que hoy no haya campañas que emprender, derechos que defender. La cultura moderna pide otras luchas, es verdad, pero luchas al fin o al cabo, pues ahora se requiere: la difícil conquista de la prosperidad, el afianzamiento del país mediante la explotación de sus riquezas naturales.

Esta notable juventud Gualacense –i cuando digo juventud me refiero a la verdadera, a la del alma, i no a la mezquina que solo es frescura de carne—; esta noble juventud Gualacense, digo, no puede interrumpir ni por un momento ese su afanoso batallar de progreso, que lo lleva muchas veces, hasta el agotamiento del sacrificio. Ved ¡Que bello cuadro: unos curvan las espaldas sobre el telar en que urden los célebres paños o macanas de artísticos dibujos; otros llevan con potente brazo el arado que, como lápiz de hierro, señala la senda que conduce al engrandecimiento; los demás taladran el seno de la tierra para extraerle las pródigas entrañas de oro. I todos, no hacen sino cumplir con su deber, palabra que aquí se traduce por abnegación i trabajo.

No hay pueblo como este que tan poco haya alcanzado de los extraños, y, en cambio lo deba todo a su propia pujanza. Hasta las obras de gran aliento se realizan solo por su iniciativa, por su constancia, sin otra ayuda que no sea la de su mismo sudor, la de su propia fatiga. Hospitales, Casas de Beneficencia, Escuela, instalación de luz eléctrica, carreteras, agua potable, los mejores adelantos de orden cultural o material, se llevan a cabo mediante la energía de los que aquí ponen acero en los músculos, cada vez que hay que empujar hacia delante ese carro del progreso, tantas veces atascado en el barro de la indiferencia, aunque siempre Gualaceo sabe imprimirle rumbo, a fin de seguir su marcha hacia el cúlmen del ideal.

Como ayer supo abrirse paso cortando con la guillotina de la energía la garganta pedregosa del Tahual, así, mañana hará lo mismo para ir a sus no muy lejanos yacimientos metalúrgicos y hacia las ubérrimas selvas del Oriente.

El Collar, las maravillosas regiones de Limón e Indanza, la sagrada laguna de Mailas, los antiguos adoratorios de Chordeleg, como que alargaran con júbilo los brazos de sus respectivos caminos para estrecharse con estas encantadas tierras de Toctehsí, Payguara y Bucarguarte.

Renacerá otra edad de oro. El suelo vestido de mieses opimas, de árboles frutales que se desgajan al peso de las pomas de miel, en fin, de productos que acrecienten las industrias de la ciencia y el comercio, vale tanto como el que guarda las mayores riquezas áureas o argentíferas.

No está lejana esa época que se vislumbre espléndida, porque el gualacense sabrá acercarla. Entonces, todo despertará a nueva vida. Solo el río que cunea con su arrullo maternal a esta población, que le da su nombre que en el simbólico lenguaje aborigen significa el río que está dormido, el río que se duerme –el Wal-asiu –solo este río seguirá en su sueño, porque él debe dormir, como los caciques de antaño, resguardando el oro que le sirve de compañía. Solo que al Santa Bárbara de Gualaceo no hay temor que lo desnuden del precioso metal, que lo regala incansable i que por dádiva del Todo Poderoso i milagro de la naturaleza, lo va renovando momento a momento.

¿I cómo no han de adornarse los hijos de Gualaceo con cualidades dignas de elogio, si las mujeres que tales frutos dan poseen toda virtud de excelencia? Sean esposas o novias, sean hijas o hermanas, siempre en ellas palpita la sublime condición de madre, cumpliéndose el lírico decir del poeta:

ya que toda mujer –pues que Dios lo ha querido—
lleva dentro del pecho como a un hijo dormido.

Ellas, tan buenas procuran darles los mismos atributos de bondad. Iguales al agua del arroyo que proporciona frescor i galanura al rosal que en las orillas crece, las mujeres de aquí brindan sombra benéfica en la hora de angustia en que sopla la tormenta.

I ¡cómo no han de ser ingenuos, censillos, honrados i buenos los hombres de aquí, si Dios les da para alumbrar las penas i venturas de todos los días los dos soles que destellan en los ojos fúlgidos de las lindas mujeres de Gualaceo!....

Perdonad al que ha hablado i admirar en la obra teatral a la que luego vais a asistir como lucen sus encantos de cultura i belleza sin par estas mujeres de Gualaceo, gala y orgullo de la Patria, y obra adorable del Supremo Hacedor de flores i de estrellas.

He dicho

VICTOR MANUEL ALBORNOZ
Velada de arte en Gualaceo

El Domingo próximo el entusiasta centro juvenil “Gualaceo”, en la cabecera cantonal del mismo nombre, subirá a escena el precioso drama “Genoveva de Brabante”, cuya adaptación la ha verificado el distinguido literato don Víctor Manuel Albornoz, y música apropiada del artista Dr. César Andrade y Cordero.

Dicha velada de arte se efectuar con el objeto de allegar fondos en beneficio de aquella agrupación social.

“El Mercurio” Cuenca-Ecuador- Miércoles 5 de Junio de 1935.


GRAN VELADA DE ARTE

La Asociación Juvenil “Centro Gualaceo” subirá hoy a escena el precioso drama “GENOVEVA DE BRABANTE” adaptada por el distinguido literato don Víctor Manuel Albornoz y con música del inspirado artista doctor César Andrade y Cordero.

Números principales de esta atrayente velada literaria y musical serán los discursos que pronunciarán el señor Albornoz y el eminente orador popular don Luis Cordero Dávila.

Todo buen Azuayo debe acudir hoy a la Villa de Gualaceo, para presenciar este acto de tanta trascendencia, que redundará en beneficio de la cultura intelectual de la comarca, y en el que tomarán parte prestigiosos elementos de ambos sexos. La mujer gualacense demostrará una vez mas que se halla al mismo nivel intelectual de otras regiones del país.

Hoy, en Gualaceo, a las 9 p.m., en el local de la Escuela de Niñas regentada por las Reverendas Madres Catalinas.

PRECIOS

PALCO………………………….. $ 1,50
Entrada General………………….$ 0,80
Niños mitad de los precios

NO FALTE USTED.


“El Mercurio” Cuenca- Ecuador- Domingo 9 de Junio de 1935

EN LA MUERTE DE LA SEÑORA DOÑA JUANA MERCEDES ELVIRA VEGA GARCIA DE CRESPO TORAL

Author: Teodoro Albornoz /


Como las dunas a las orillas del mar aglomeran sus arenas y de esos granos diminutos crean la fortaleza necesaria para resistir el embate de las olas, así también hay vidas que amontonan las horas y los días y los años, para irlos superponiendo en lustros y en décadas a manera de una muralla construida de carne y de hueso, de sangre y de espíritu capaz de tener la fortaleza indispensable para no abatirse ante el tremendo impacto de las humanas tempestades, que si algunas veces derraman flores y dichas, con más frecuencia azotan con el recio látigo de las adversidades.

Tal el caso admirable de la ilustre matrona doña Juana Mercedes Elvira Vega García de Crespo Toral. Su jornada en la tierra se prolonga durante noventa y siete años, un mes y tres días. a los diez y ocho años une su destino al del egregio publicista Don Remigio Crespo Toral; cincuenta y tres años le acompaña en el camino alentándolo con su amor, hecho de mieles y de abnegación; y en veintitrés años de viudez sigue siendo la señora magnifica de su hogar.

Dama de valer substancial. Reina de los salones por su deslumbrante hermosura, por su cortesía exquisita, por su trato afable, por el porte señorial, propio de su alcurnia, que sabía revestirse de dignidad al mismo tiempo que de atrayente sencillez, que si inspiraban respeto también atraían simpatías, pues que denunciaban una alma iluminada por estrellas de bondad.

Su biografía es la biografía de una flor, que compendia su vivir en esparcir aromas. Su corazón era el cáliz de donde se derramaban ternuras para su hogar, ejemplo para la sociedad, lustre para la ciudad que se ufanaba de ella, como se ufana el jardín al dar la flor más bella y fragante.

Generosa, munificente, amante de su tierra y de su patria, hizo un regalo espléndido a ellas al donar para la creación del Museo Municipal “Remigio Crespo Toral” todas las preseas que la admiración nacional tributó a su benemérito esposo cuando le ciñó la corona del triunfo por su excepcional obra de poeta de númen excelso. Ese regalo, que si constituye rico presente por su valor intrínseco, representa mayor riqueza por lo que él significa para la gloria del intelecto cuencano.

Pero esta dama de sentimientos delicados, débil para ceder a sus nobles impulsos de bondad, era fuerte, era recia para resistir la embestida del dolor, el infortunio de la invalidez. Un drama tras otro drama arrebató a varios de sus hijos. Los lloró con lágrimas de fuego, pero luego los lloró con el llanto de la resignación, obedeciendo los inescrutables designios de Dios, que acaso da las más grandes penas a los que más merecen su predilección.

Se ha dicho, con razón, que la vida sólo es aprendizaje para morir. Y cuando esa vida, como en el caso de Doña Elvira Vega de Crespo Toral, en sus últimos tiempos –once años de postración- no ha sido sino angustia, sino agonía, sino anticipo de muerte, esa vida, digo, llega ya a la muerte blasonada de dolor, coronada de martirio, lo que para la vida futura, para la vida del espíritu, para la vida inmortal, significa que se llega a las puertas del Empíreo, tal como seguramente ha llegado doña Elvira Vega de Crespo Toral: con el alma depurada como el trigo en el tamiz más tupido, acrisolada como el metal se funde a la acción del fuego, purificada como el agua limpia que se destila en la alquitara a que sea más pura, más volátil, como si se dijera para que cobre alas y vuele, vuele hacia la Altura!

Pero cesen ya mis palabras, para que en este lugar de quietud y de oración se oiga el ritmo armonioso del filósofo cristiano, del poeta creyente, de Remigio Crespo Toral. Que el esposo repita a la esposa aquello que le dijera, años hace, al advertir una hebra de plata en la dorada cabellera de la bien amada, advertencia de que “el pálido invierno se avecina y que le hace pensar en su ida y en la de Ella, pero, al unísono, en el reencuentro para la vida sin final. Oidle:

Hoy. Cuando entre tus manos de alabastro,
la undosa cabellera se desata,
teñida por la luna, por ese astío
de nuestro amor, asoma hebra de plata,
(Siguen estrofas 2ª y 3ª)

Es la primera lumbre que destella
en tu rubia cabeza el astro muerto:
otras, vendrán, tras la primera huella,
y el invierno será sobre un desierto.

A la luz de la luna, por la senda
marché sobre jazmines…Vida mía,
a aquella luz plantamos nuestra tienda,
a esa luz nos juramos compañía.

Y hoy pérfida caricia de ella viene;
y a esa emoción el ritmo de la vida,
casi herido de muerte se detiene,
como al súbito azar de la partida.

Antes que a ti, la fatigosa marcha
me abrumó de la cuesta en la pendiente;
y mi cabeza se cubrió de escarcha
y un astro helado acarició mi frente…

Y así, como en el puente de una nave
que infinito confín buscando avanza,
no sabes tú ni mi conciencia sabe
a donde nos conduce la esperanza.


Encima de la líquida llanura,
cielos y cielos: el confín se esconde
y se pierde en el fondo y en la altura:
¿dónde está el puerto y el reposo dónde?

Y flores deshojadas, por el viento,
al deshojarnos, antes que anochezca,
perfume de tu aliento y de mi aliento,
en el eterno azul se desvanezca,

nuestras almas serán, que en esos mares
de luz, buscando irán por nido un orbe
en las vastas llanuras estelares,
donde la Plenitud todo lo absorbe.

Tendrán esos perfumes otra vida
en más alto y más puro firmamento,
y el alma transformada y redimida
gozará en su feliz renacimiento!

Que ello se haya cumplido en el reino de la Verdad y que el epitalamio comenzado en la tierra prolongue perennemente sus dulces sones en los ámbitos del paraíso concedido por el Todopoderoso al poeta apolíneo y a su digna esposa, la gran dama doña Elvira Vega García de Crespo Toral.


VICTOR MANUEL ALBORNOZ

EMMANUEL HONORATO VAZQUEZ

Author: Teodoro Albornoz /

EMMANUEL HONORATO VAZQUEZ- Juan de Tarfe, armado Caballero de las Letras- conoció de todas las inquietudes espirituales. Amó la belleza en todas sus formas. Cultivó el arte en todos sus matices. Es mas, procuró poner belleza allí donde los otros eran incapaces de encontrarla, sembrar arte en donde se creyera dominio de esterilidad.

La pluma, la lira, la paleta, le eran familiares: cosas suyas, hogareñas, propias para el intenso deleite de su alma. La exquisitez: su peculiaridad esencial. La elegancia: norma de su proceder estético. La aristocracia, sutil y auténtica: médula de sus bien dirigidas creaciones intelectuales.

En lo literario, es el creador de un género breve, original, casi lapidario: los PUCHUS. Fragmentos arrancados de su misma vida, aristas extraídas de su gran corazón. Tiene un amargo dejo filosófico y un dulce sabor a experiencias del humano querer. Parecen que fueran hechos con pétalos de rosas del jardín y con los dos pétalos rojos de una boca de mujer enamorada.

Cada faceta de su arte multiforme se entrelaza fuertemente a un episodio de su vida, también toda ella de amplitud panorámica. Por esto, EMMANUEL HONORATO VAZQUEZ fue excelso triunfador en el Arte y en la Vida.


VICTOR MANUEL ALBORNOZ
Una composición inédita
de
Emmanuel Honorato Vázquez

Para Víctor Manuel Albornoz,
muy sinceramente.



Herederos modernos
de Don Quijote:
cariñamos, curando, ajenas llagas;
eternizamos, sinceros,
el vivir,
pleno,
grande.



Bebemos cañazo,
al igual que ajenjo, champagne.

Seamos, vivamos, sintamos!
aunque quede luego, como harapo,
como fruta exprimida,
como “puchu”
la vida……!



Juan de Tarfe.

Cuenca, Marzo 11 de 1923.

EL PRIMER RAID AUTOMOBILISTICO DEL AZUAY

Author: Teodoro Albornoz /


La noticia del raid automobilístico Cuenca-Gualaceo llevado a cabo en 1931 (Julio 13) por el señor BENJAMÍN ALBORNOZ CABANILLAS, Jefe Político del Cantón Gualaceo en ese entonces, y un grupo de amigos, piloteado por el entusiasta mecánico señor Víctor Orellana, la recibió el público con muestras de verdadero júbilo porque veía vislumbrar por primera vez la esperanza de contar algún día con una vía carrozable, por lo menos a ese bello y progresista cantón. Es que en aquella época aún vivíamos totalmente aislados del resto de la República y el atraso de la ciudad era tal, que el comercio todavía dependía del de Azogues, en donde habían establecido grandes almacenes no sólo de artículos de primera necesidad, tales como harinas, arroz, azúcar, sino hasta de telas y otros artículos porque el comercio entre nosotros aún era incipiente.

Esta la razón por la que todos aplaudieron el raid que acababa de realizarse, no sólo por la heroicidad demostrada por los intrépidos raidistas de haber recorrido en automóvil el trecho mas peligroso de la vía como es el Tahual, que bordea el río Paute en una extensión de varios kilómetros, desde el Descanso hasta Chicticay, camino abierto en pura roca, que apenas daba paso a una persona a caballo, de ahí la audacia de los raidistas que en muchos lugares tuvieron que colocar tablones para el paso del carro como podrán ver por la foto.

Este raid, para los azuayos fue un paso gigantesco en pro del progreso de la Provincia.

Octavio Sarmiento Abad,
Enero 1990

EL POETA MIGUEL MORENO

Author: Teodoro Albornoz /

En la inauguración de su monumento.

MIGUEL MORENO es un contemplativo de sus dilacerantes males. Se aniquila en el deleite de sufrir, y desde cuando advierte la santidad de la llaga, quiere perpetuarla en el amargo regocijo de sus fiestas penitenciales.

Más que la fastuosidad del númen, muestra la hondura del padecer que lo quebranta. Inútil es analizar las normas de su estética. Sólo cabe el estudio de la geografía de ese su corazón encariñado con la desgracia: su corazón, un archipiélago de ingenuidad, en el que cada isla es un brote de sentimiento nacido en las tremendas convulsiones del dolor omnipotente.

Pero por lo mismo que no se retoca de convencionalismo, ni alardes de orfebre complicado, su poesía sobrenada y perdura en el vaivén de las escuelas literarias, ya que brota con la espontaneidad que constituye su mejor arte y es extraída de la leal expansión de una alma que es el alma querellosa, campesina y enamorada, de todos los soñadores de esta dulce, de esta buena, de esta santa tierra morlaca.

VICTOR MANUEL ALBORNOZ.

“EL TRES DE NOVIEMBRE”

EL CENTRO PEDAGÓGICO DEL CANTON GUALACEO

Author: Teodoro Albornoz /

Reunido en sesión solemne, en el gran día de la emancipación de nuestras comarcas Azuayas y tomando en cuenta;

Primero: Que es un deber gratitud a los funcionarios públicos;

Segundo: Que la primera autoridad cantonal ha desplegado todas sus energías juveniles en pro del progreso de nuestro suelo; y

Tercero: Que uno de los mayores pasos de progreso intelectual en la publicación de “La Voz de Gualaceo”, cuyo Director es el señor Jefe Político de este cantón, Sr. Dn. Benjamín Albornoz C.


A C U E R D A


Primero- Tributar un voto de aplauso a esta autoridad por el brillante desempeño de su cargo;

Segundo- Por ser hoy el primer Aniversario de la publicación de “La Voz de Gualaceo”, cuyo Director es el señor don Benjamín Albornoz, Jefe Político de este cantón, conferirle una medalla de oro, como estímulo de sus labores intelectual y material; y

Tercero- Enviar un ejemplar del presente acuerdo al señor Benjamín Albornoz y publicarlo en el periódico local.

Dado en la sala de sesiones de la escuela fiscal de niños del centro de la cabecera del cantón Gualaceo, a cuatro de noviembre de mil novecientos veinte y nueve.

El Presidente del Centro,
José A. Cañizares C.

La Vocal La Vocal
Julia Pozo Julia Rivera.


Profesores concurrentes al acto: Ernestina Cañizares, Elvira Marín, Esperanza Vélez, José Matías Lucero y Reinaldo Seminario.

El Vocal Strio.
Arcenio Muñoz A.

EL NUEVO MANDATARIO DEL PAIS

Author: Teodoro Albornoz /

Lacerada de miserias, la Patria se agita a impulsos de su mismo dolor. Le convulsiona la angustia de sentir que un morbo incurable le roe las entrañas; le atormenta la repetida visión de la fatídica romería de mandatarios que han ido, uno tras otro, descargando sobre ella cruentos ramalazos de iniquidad.

A cada período presidencial ha puesto una sonrisa, esperanzada de mejora, y, cada vez, la desilusión vino con su cortejo de ruindades: en veces, argollas estériles, en que los dirigentes practican algo así como un torpe maltusianismo que impide todo engendro de bondad y excelencia.

Y hoy se está en otra hora de ilusión. En un paréntesis de espera. En una interrogación que se abre ante la mudez esfíngica del Tiempo. Un nuevo personaje asoma, portador de la cuchilla clínica que salvado del puñal siniestro que alevoso mata. Nadie sabe de su actitud ya que ella nunca pudo aparecer en la farsa de los manifiestos o programas políticos del aspirante a un puesto, en que suele fracasar la mas encumbrada ideología para dar paso a la oscura y siniestra realidad de los hechos.

Herbolarios que adivinen su mal y le den la tisana para convalecer, eso quiere hoy la Patria. No charlatanes de feria, que envuelvan las llagas en promesas o anestesien las heridas con el soporífero de la palabra que miente y engaña.

El nuevo presidente debe hallar su sustentáculo en el predomino absoluto de la Ley que rige en paz y con blandura. No en la fuerza-,que ya dijo Ortega y Gasset que, si mandar es sentarse, no hay postura mas incómoda para ello que hacerlo sobre las bayonetas.

El ciudadano que acaba de ser ungido para el primer puesto de la República, debe saber, ante todo, que para curar los males de la Patria solo queda un remedio: la helioterapia política para darle la vida que le falta, bañándola en sol de justicia, de democracia y de libertad.


VICTOR MANUEL ALBORNOZ